¿Qué es un viaje sostenible? Aprende a diferenciarlo

¿Qué es un viaje sostenible y qué no es?

Seguramente has visto la etiqueta “viaje sostenible” en infinidad de webs y catálogos pero se te ha quedado la mosca detrás de la oreja porque, a poco que rascas, ves que es solo eso: una etiqueta, sin más.

Y, claro, eso no es lo que buscas.

Tú quieres salir de viaje de manera respetuosa de verdad: sin dejar huella allá por donde pasas.

¿Y dónde está eso? ¿Cómo distinguir un viaje para que sea merecedor de semejante calificativo y que no te den gato por liebre?

En el post de hoy te ayudamos a identificar un verdadero viaje sostenible y diferenciarlo de uno que no lo es, que para eso es la base de nuestro estilo y sabemos de lo que hablamos.

Comencemos.

¿Por qué hacer viajes sostenibles?

Si todavía no tienes claro del todo por qué es urgente viajar de manera respetuosa y consciente, nosotros te vamos a dar el último empujoncito con estas tres razones de peso:

 

#1 Defender la calidad de vida de los locales

Siempre decimos que lo primero son las personas, ¿verdad?

Pues esa máxima hay que aplicarla también en vacaciones, que somos muuuuuchas personas viajando por el mundo y eso tiene consecuencias.

Piénsalo bien: cuando tú (y nosotros y tropecientos turistas más) visitamos un pueblo o ciudad sube el agua, la luz, los precios de la vivienda y todos los servicios.

En cambio, los salarios no crecen.

Ergo… ¿Quién paga los platos rotos?

Efectivamente: los habitantes locales de los sitios a los que tanto nos gusta ir de vacaciones porque su poder adquisitivo no da para pagar un alquiler que se ha puesto por las nubes.

 

#2 Cuidar las tradiciones e identidad de cada pueblo

A todos nos apetece conocer de primera mano festividades y eventos típicos de lugares lejanos con sus músicas, trajes y expresiones.

Lo que no puede ser es que toda la humanidad (con la globalización esto es literal) vaya siempre a las mismas localizaciones porque se masifican, estropean y desvirtúan, perdiendo ese encanto genuino que tenían en su origen.

Al final el turismo engulle la esencia de una comunidad cuando lo que debería es integrarse y adaptarse a ella.

 

viajes sostenibles

#3 Preservar el planeta

La tercera razón para viajar sostenible, y la más importante, es que nos estamos cargando la madre Tierra.

El turismo masivo ha traído con él la urbanización de entornos naturales, emisiones de Co2 sin control y degradación de los monumentos y patrimonio histórico-cultural de los pueblos.

Esto hay que pararlo ya.

Lo hemos comentado alguna vez: la barra libre de vuelos y visitas se tiene que acabar cuanto antes y es cosa de todos.

¿Te han quedado claros los principales motivos para viajar de forma respetuosa? Pues pasemos a ver en qué consiste realmente un viaje sostenible.

 

¿Qué es un viaje sostenible?

Empecemos por poner algún ejemplo de lo que no es un viaje sostenible, por si queda alguna duda.
Un crucero y los residuos contaminantes que deja en el mar no es sostenible.

Alojarse en un resort para cuya construcción se han talado cientos de árboles, tampoco lo es.

Y he aquí la pregunta del millón: ¿qué debo identificar en un viaje para asegurarme de que es green de verdad y no tuneado para que lo parezca?

Hay tres ingredientes que garantizan que tus salidas por el mundo sean respetuosas con el medio ambiente, la población local y la flora y fauna de los destinos turísticos:

 

#1 Un viaje sostenible es aquel que… está diseñado para impactar lo mínimo en el entorno

Está claro que las vacaciones son para darse algún lujo que durante el año no te puedes permitir y no vas a estar todo el tiempo pensando en ahorrar, que eso ya lo haces en casa.

Lo que sí puedes es optar por escapadas como las de Ruteart: escogemos a conciencia alternativas que hagan un uso responsable de recursos como el agua, la energía eléctrica, la gasolina o la calefacción.

En nuestros viajes buscamos siempre medios de transporte que contaminen lo menos posible, optimizamos los desplazamientos y buscamos lugares ricos donde comer a buen precio en los que solamente se cocina lo que se va a consumir.

Esto es: nada de grandes barcos si podemos ir en velero, ni de dos personas en un coche en el que caben cinco y, por supuesto, decir adiós a los buffets, que se tira mucha comida.

 

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#2 Un viaje sostenible es aquel que… respeta el patrimonio de los destinos

Seguro que te vienen a la mente varias maravillas de la naturaleza o de la arquitectura que están echadas a perder por el paso de millones de personas año tras año.

El daño ya está hecho, pero depende de todos nosotros frenarlo y contribuir a sus cuidados y a su restauración para que no acaben extinguiéndose o prohibiendo la entrada a los viajeros totalmente.

¿Cómo?

Respetando los aforos, cumpliendo las restricciones de cada destino y no dejando residuos de ningún tipo en los lugares que visitemos; ni basura, ni pintadas con nuestro nombre ni coger una piedra de recuerdo.

Además en Ruteart colaboramos en proyectos medioambientales y sociales para compensar la huella de carbono que generamos en los viajes que organizamos; estos proyectos contribuyen a mejorar el planeta y frenar el cambio climático.

Ojo aquí.

Todo esto es aplicable a los animales y las plantas, que también son parte de nuestro patrimonio y hay que evitar que el turismo ponga en peligro las especies de los parajes naturales que visitamos.

 

#3 Un viaje sostenible es aquel que… respeta las costumbres y valores locales

No hay viaje sostenible sin respeto por las personas que viven en los destinos, ya lo decíamos al principio.

En lugar de ir solamente a mirar y hacer fotos como si no hubiera un mañana, ¿has probado a invertir tiempo en conocer las costumbres, la artesanía o tradiciones de los lugares a los que vas?

Prueba y verás como es más emocionante que contemplar un monumento; cuando descubres en primera persona la historia que hay detrás de una fiesta, de un traje o de una leyenda tu conexión con la identidad de ese lugar se vuelve de lo mejorcito del viaje.

Y ni qué decir tiene lo de consumir productos de proximidad, comer en restaurantes de allá donde vas y comprar en tiendas de barrio en lugar de en grandes superficies. No solo te sumerge más en el destino, sino que generas riqueza para sus habitantes.

Estas son prácticas que nosotros integramos como parte de nuestros viajes igual que contratamos servicios locales; y no lo programamos como una actividad más para hacernos la foto haciendo algo eco-friendly.

viajes sostenibles

Empieza a organizar tu viaje sostenible

Ahora que ya sabes por qué es esencial viajar de manera sostenible y qué es realmente un viaje responsable y consciente, ya no tienes excusa. Ponte manos a la obra para reservar esa escapada con valores que te haga conectar de manera auténtica con los sitios a los que vas.

Al igual que nosotros, tú tampoco puedes cambiar el mundo entero, pero sí aportar nuestro granito de arena. Por eso creamos Ruteart.

Planifica tu viaje sostenible y únete a lo que nosotros llamamos “El nuevo arte de viajar”.

Cómo saber si una agencia de viajes es realmente sostenible (o no)

Te traemos un tema que para nosotros es muy importante.

Ser una agencia de viajes sostenible es para Ruteart más que una misión. Es una manera de vivir y por supuesto, un modo de diseñar viajes.

Somos conscientes del cambio climático tan severo que vivimos y de que el turismo masivo durante décadas ha tenido bastante que ver.

Por eso pensamos que las agencias de viajes debemos trabajar para minimizar los efectos del paso de los viajeros por los destinos.

¿Cómo?

Poniendo el foco en dos premisas fundamentales:

 

  1. Respetar la naturaleza, la cultura y las personas que en ellos viven.
  2. Compensar la huella de carbono producida por nuestros viajes.

 

Nuestro compromiso con estas dos ideas es auténtico y toda nuestra actividad se cimenta en estos valores.

Por eso nos duele ver cuánto se ha desvirtuado la palabra sostenible en nuestro sector.

No es raro ver en los catálogos de viajes cómo se etiqueta de sostenible a un viaje de naturaleza.

O ver en la calle un rótulo que incluye la palabra sostenibilidad.

Pero esto no va de auto proclamarse responsable con nuestro planeta porque está de moda y molas más en las redes sociales. Va de alinear las intenciones con las campañas y acciones de la agencia.

Tampoco se trata de dejar de viajar y descubrir nuevos lugares. Nosotros creemos en una nueva forma de vivir experiencias que supone disfrutar sin necesidad de dejar una huella negativa allá por donde vamos como si fuéramos Atila, el rey de los hunos.

Te pondremos un ejemplo. En Ruteart no encontrarás viajes en cruceros. Cambiamos estas mastodónticas embarcaciones invasivas y contaminantes por un pequeño velero.

Veleros sostenibles

De esta manera somos amables con el entorno y contribuimos a la riqueza de los negocios locales sin renunciar a conocer sitios genuinos.

En nuestros viajes descubrimos el mundo en itinerarios que tienen en cuenta las peculiaridades de cada destino. Buscamos la mejor experiencia para nuestros viajeros y viajeras con la inmersión en lugares atractivos de manera consciente.

Divertirse y respetar los entornos a los que vamos es posible. Que no te la den con queso.

Si tú eres uno de los nuestros y quieres sumarte a este concepto de viaje, aquí te contamos qué diferencia a una agencia de viajes sostenible de verdad de una que no lo es.

Vamos con ello.

 

5 claves para identificar a una agencia de viajes realmente sostenible

Como las apariencias engañan, detallamos qué principios son los que tienen que estar en la base de una agencia que realmente toma medidas para actuar de manera responsable, con la vida animal de los destinos, las comunidades que los habitan y sus atractivos turísticos.

Toma nota.

 

#1 Respetan el medio ambiente

Cuidar el medioambiente de una manera consciente minimizando nuestra huella ecológica es algo que tenemos que cumplir sí o sí.

Para preservar el entorno natural y cultural en nuestros viajes es esencial reducir al máximo los residuos que generamos. Y los que sean inevitables, deshacernos de ellos de la forma más limpia posible allá donde vamos.

Reciclar cuando viajas es posible si te lo propones. Es cuestión de voluntad.

Como agencia, está en nuestra mano concienciar a los viajer@s e informarles de cómo disfrutar del entorno con el menor impacto ambiental.

Por ejemplo, en la visita a ecosistemas sensibles como arrecifes de coral o selvas, las agencias de viajes que nos declaramos sostenibles tenemos que dar indicaciones de cómo relacionarse con el medio para no degradarlo.

Y hay pequeños gestos que están al alcance de cada uno. Imagina que el 100% de los viajer@s se llevara su propia botella de agua con filtro en lugar de comprarlas desechables.

Son cosas positivas y sencillas que las agencias podemos recordar a nuestros clientes.

 

#2 Compensan las emisiones

Coincidirás con nosotros en que este es un punto sensible y complejo donde los haya.

La globalización ha traído un incremento en el número de vuelos verdaderamente escandaloso.

Por eso es trascendental que planifiquemos nuestros viajes conscientes de que nuestros movimientos conllevan emisiones de CO2.

Se tiene que acabar la barra libre de desplazamientos sin pensar en qué podemos hacer para contrarrestar su impacto.

Una buena manera para compensar las emisiones de efecto invernadero de los transportes por parte de las agencias de viajes es contribuir con proyectos medioambientales y sociales.

Dale clic aquí para ver más información de los proyectos con los que contribuimos en Ruteart.

También incluir actividades relacionadas con el medio ambiente como parte del viaje: participar en un proyecto de plantación de árboles es una experiencia muy gratificante y nuestro granito de arena para devolverle a la Tierra algo de lo que ella hace por nosotros.

Actividades sostenibles en viajes

 

#3 Favorecen la economía local

El paso por las comunidades que se abren a nosotros debe contribuir a su progreso y desarrollo. Es otra máxima de una agencia de viajes sostenible.

Una agencia que quiere respetar los pueblos a los que programa viajes debe tener muy en cuenta la contratación de servicios a pequeños empresarios de la región. Es la manera más directa de que nuestra visita repercuta en la economía de los lugareños.

De igual manera, consumir productos de proximidad contribuye a la prosperidad de la zona.

Y lo mismo pasa cuando reservamos en un restaurante o compramos en una tienda del sitio que visitamos.

Con estas acciones influimos en la riqueza de sus gentes al tiempo que evitamos que la huella de carbono sea más profunda, ya que se elimina el transporte de productos desde otras partes del planeta.

 

#4 Acercamiento a las culturas locales y/o nativas

Está claro que los viajes tienen mucho de inmersión cultural.

Acercarnos a las costumbres y tradiciones de los sitios que vamos, probar su gastronomía o bailar su música es un plus.

No entendemos otra manera de hacerlo que con el compromiso de respetar y adaptarnos a las costumbres locales.

Los habitantes de los países o pueblos a los que vamos no son parte de un decorado; son personas que nos abren las puertas de su cultura.

 

#5 Contribuyen al bienestar animal

Sacar a los animales de su entorno para hacernos fotos con ellos no entra en nuestra definición de respeto por los animales.

Cualquier actividad que moleste o perturbe su rutina o su hábitat, tampoco.

Esto no quiere decir que no vayamos a poder disfrutar de la fauna cuando viajamos. Significa que guardaremos una distancia para no invadir su espacio y no trabajamos con empresas que no tengan entre sus valores el bienestar animal.

Igual que las personas, los animales no son una mera atracción para el humano. Son seres con los que cohabitamos dignos de nuestra consideración.

bienestar animal

 

Si quieres que tus salidas dejen huella en ti pero no en nuestro planeta, asegúrate de que contratas agencias de viajes sostenibles que te organicen las vacaciones teniendo en cuenta estos cinco tips.

Viajar de esta manera es clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y llevar a la práctica la agenda 2030.

Descubre nuestros viajes organizados en grupo 100 % responsables y sostenibles.

Únete a nuestro latido por la Tierra.

Muévete, viaja y respira de manera consciente. Es parte de lo que nosotros llamamos:

“El nuevo arte de viajar”.

Ruteart